Una lista de deseos
que sí te ayude.
No todas tus preferencias tienen el mismo peso. Organízalas antes de empezar a comparar casas o departamentos.
Lo indispensable
Son las condiciones que tu hogar necesita cumplir: accesibilidad, número de recámaras, cercanía a una actividad cotidiana o espacio para quienes vivirán contigo. Procura describirlas de forma concreta.
Lo que te gustaría tener
Un balcón, mucha luz, un cuarto adicional o una vista abierta pueden hacer una diferencia. Anótalos, pero decide cuáles aceptarías cambiar por una mejor ubicación o distribución.
Lo que puedes ajustar
Algunos acabados, colores o muebles son más fáciles de cambiar que la distribución o el entorno. Identifica qué te gustaría adaptar y qué debes confirmar antes de asumir que se puede modificar.
Escribe tres columnas: indispensable, deseable y flexible. Usa esa misma lista después de cada visita.